martes, 22 de febrero de 2011

Mitos?

Hay muchos factores que afectan nuestra salud y es por esto que se han creado mitos sobre la salud, que al no estar informados creemos que es verdad. A continuación les dejo cinco mitos sobre la salud que les sorprenderá saber que no son ciertos.
Tomar por lo menos ocho vasos de agua diaria:
Es importarte mantenerse hidratados, pero ocho vasos al día no son precisamente obligatorios. Puedes obtener la mayor parte del agua que el cuerpo necesita del jugo, te, frutas y vegetales. Si piensas ejercitarte procura tomar agua antes, durante y después de hacer ejercicio.
Leer con poca luz arruinará tu vista:
Con la luz tenue, los ojos tienen que esforzarse mas para enfocar, así que si lees con poca luz tu vista se cansará pero esto es temporal. Quizás tengas dolor de cabeza o vista borrosa, pero si duermes las horas necesarias tus ojos descansarán y la vista áa la normalidad.
Comer por la noche te hace subir de peso:
Este tema es importante ya que muchas personas creen esto y no es así. La respuesta está en la ecuación final de calorías consumidas contra calorías quemadas. Si comes por las noches y aún tiene un deficit de calorías, no subirás de peso. Aunque no es recomendable comer por la noche por el proceso de digestión, es mejor seguir una dieta no importa la hora en la que comas.
Comer una manzana al día te mantiene saludable:
Aunque muchas personas no lo crean, comer una manzana al día es muy saludable y te ayudará a no ir tan seguido al doctor. Algunas de las razones por lo que es bueno comer manzanas son: disminuye las calorías consumidas, contienen mucha fibra y ayudan a remover las toxinas del cuerpo.
La comida se contamina al caer al piso después de cinco segundos:
Este mito es correcto y es preferible tirar la comida que cayó al suelo que comerla. Estudios han mostrado que con sólo dos segundos de hacer contacto con el suelo, la comida se puede contaminar con salmonela u otras bacterias.

Que Opinan? Desafiar el Destino?


Bueno Saberlo


LOS TELÉFONOS MÓVILES SON INOFENSIVOS PARA EL CEREBRO

La exposición a las radiofrecuencias causadas por el uso de los teléfonos móviles, por lo visto, no aumenta el riesgo de cáncer en el cerebro, eso es lo que afirman los científicos de la Universidad de Manchester, Reino Unido. Los investigadores analizaron los datos de la Oficina de Estadísticas del Reino Unido, para revelar las tendencias vinculadas con la cantidad de casos de cáncer de cerebro en el período comprendido entre los años 1998 y 2007. 
Como resultado, los científicos no encontraron cambios estadísticamente significativos en la frecuencia de los casos de esta enfermedad en hombres ni en mujeres a lo largo  de todo este tiempo de observación. Según comentó el responsable del estudio, Frank de Vocht, el uso de los teléfonos móviles en el Reino Unido y otros países fue creciendo a partir de 1990, cuando aparecieron los primeros dispositivos de este tipo. A pesar de que varios expertos advierten sobre el aumento del riesgo de padecer cáncer cerebral debido a la exposición a campos de radiofrecuencia, los resultados del presente estudio demuestran que es poco probable que haya relación entre el uso de estos aparatos y la incidencia  del cáncer, puesto que no existen pruebas del aumento de los casos de este mal  desde el inicio de la era celular. El equipo de investigadores formado por especialistas del Instituto de la Medicina del  Trabajo de Edimburgo, Reino Unido, y de la Universidad de Drexel, Filadelfia, EE.UU., encontró un leve aumento de los casos de cáncer en el lóbulo temporal (0,6 casos por cada 100.000 personas, ó 31 casos al año entre 52 millones de personas). La incidencia del cáncer en el lóbulo parietal y del cerebelo en los hombres, incluso mostró una caída en el citado período. Los científicos no excluyen que ciertas personas puedan ser susceptibles a las radiofrecuencias, y que algún tipo raro de cáncer pueda estar asociado con este impacto. Sin embargo, afirman que con los datos del análisis en la mano, no hay que tomar ningún tipo de medida sanitaria sobre la reducción de la exposición a las radiofrecuencias de los teléfonos móviles.